viernes, mayo 16, 2008

¿Causal o casual?

Hace unos días estuvimos hablando unos amigos y yo acerca de dos conceptos que tienen lo llamativo de ser palabras muy similares, y que aparentemente tienen sentidos totalmente opuestos. Seguro que también os han hecho a vosotr@s la pregunta: ¿tú crees en la casualidad o en la causalidad?

Es una pregunta que siempre me ha costado contestar. Imagino que dicha dificultad tiene que ver con la formación científico-técnica que he tenido toda mi vida. Así que el otro día, después de la charla filosófica, decidí darle un par de vueltas al tema. Como además escribir me ayuda a pensar, pues aprovecho y lo comparto con vosotr@s.

El primer paso fue pensar acerca de los significados de "casualidad" y de "causalidad". Aquí como siempre, lo mejor es tirar de diccionario.

¿Qué es causalidad?

causalidad. (De causal). 1. f. Causa, origen, principio. 2. f. Fil. Ley en virtud de la cual se producen efectos.

Para el curso de este pensamiento, me quedé con la segunda. Creer en la causalidad es por tanto creer que los efectos se siguen de las causas, o que las causas son primero que los efectos. Así, para la causa "aprieto el botón", ocurre el efecto "suena el timbre". En mi opinión, no es este el sentido que se le da en la pregunta, el sentido de "si ocurre A entonces ocurre B", en realidad el sentido tiene que ver con la inevitabilidad de que ocurra B, independientemente de las causas que le atribuyamos. De esa forma, las cosas no ocurrirían por las causas, sino que ocurrirán porque tenían que ocurrir, o mejor, que las causas llevaban implícita la voluntad de provocar los efectos. Nos alejamos por tanto del sentido físico, y entramos en el terreno de la teleología.

¿Qué es casualidad?

casualidad. (De casual). 1. f. Combinación de circunstancias que no se pueden prever ni evitar.

La casualidad lleva inherente un aspecto probabilístico, de hecho un aspecto de baja probabilidad. Decir que dos o más circunstancias no se pueden prever, es decir que somos ignorantes respecto del proceso que nos permitiría reducir la probabilidad baja a una probabilidad alta (en el mejor de los casos 1,0) y en consecuencia prever dicha combinación. Al fin y al cabo, la probabilidad es siempre una medida de nuestra ignorancia. Si nos encontramos a un amigo  que hace muchos años que no vemos mientras viajamos en un país chp_ace_cards extranjero, hablamos de casualidad porque la probabilidad de que dos personas se crucen en esas condiciones es muy pequeña. Pero supongamos que somos capaces de reducir nuestra ignorancia, de aumentar la probabilidad de prever dicha situación. Por ejemplo, hemos decidido registrar nuestro viaje en un sitio web que nos permite comprobar si alguno de nuestros amigos estará en la misma ciudad que nosotros el mismo día (existe esa herramienta, pero no recuerdo su nombre). La probabilidad de encontrarse pasa de casi cero a casi uno.

En lo que no estoy tan de acuerdo con la definición de la Real Academia es en lo de "ni evitar". Creo que si la combinación de ciertas circunstancias no se puede evitar no es porque la combinación sea casual, sino totalmente casual. Por ejemplo, que los planetas se alineen cada cierto tiempo no puede evitarse, y ciertamente es una combinación de circunstancias, pero desde luego no es casual (salvo que seamos ignorantes sobre las órbitas planetarias). En todo caso, me estoy desviando. La idea es esta: la casualidad tiene que ver con la probabilidad, y en definitiva, tiene que ver con nuestra ignorancia sobre ciertas circunstancias.

Si nos atenemos a estas definiciones, la pregunta se transforma en si crees en la relación entre causa y efecto o si crees en la combinación de circunstancias imprevisibles o inevitables (o si crees en ambos, añadiría yo). Esto me llevó a otro punto...

Falso dilema

which_way Efectivamente, puedes creer en la casualidad, en la causalidad o en ambos. La pregunta lleva un componente de falacia de "falso dilema" en el que caemos sin pensar, como cuando nos preguntan si queremos más a mamá o a papá. El "o" significa en realidad "o exclusivo", es decir, elegir una opción anula o excluye a la otra. Es decir no puedes creer a la vez en la causalidad y en la casualidad. No puedes querer a mamá Y a papá. Todos sabemos que contestar a esa pregunta: "A los dos igual". Mi contestación, como buen informático es que "depende".

A modo de conclusión

David_Hume "Bueno, entonces ¿qué? ¿causal o casual?". Pues como dije antes, depende. Si me hablas de física, soy firme creyente de la relación causa-efecto (aunque Hume considerara que aunque percibimos que un evento sucede a otro, no podemos advertimos ninguna conexión necesaria y suficiente entre los dos), así que sí creo en la causalidad. Si me preguntas si creo que ciertas circunstancias se dan con una probabilidad baja, también creo en la casualidad (y aquí habría que estudiar si esa combinación se debe a alguna causa, es decir si el efecto "casualidad" ha sido efecto de alguna causa), aunque también soy del pensamiento de que las casualidades no existen más que en nuestro pensamiento (por ese factor de ignorancia al que me refería)

Otra cosa es que nos guste pensar (y esto desde luego es un aspecto totalmente subjetivo) que las cosas suceden por algo (es decir, que lo que nos ocurre es efecto de una causa), o de que sucedan cosas con poca probabilidad. En último extremo, les acabamos dando un significado, un sentido. Somos humanos, y lo hacemos casi inconscientemente. Pero no podemos olvidar que el significado es externo a la combinación y a la relación causa-efecto. No podemos razonar ni mucho menos argumentar basándonos en esas asignaciones más o menos arbitrarias de significado.

No te malinterpretes. No soy una máquina racional, ni me considero tal, a pesar de estar trabajando constantemente con máquinas totalmente deterministas, que siguen fielmente esa secuencia de causa-efecto-causa-efecto... (tanto que nos recuerdan constantemente lo erráticos que somos en nuestro pensamiento, lo falible de nuestro razonamiento a pesar de todos nuestros esfuerzos).

error

Me gusta ver las cosas de cierta forma, me gusta ver el símbolo, y el significado detrás de él. Pero también me gusta poner las cosas en su sitio.

En definitiva, causal, casual y humano.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Preguntalé a cualquier físico y te dirá que la existencia del universo es una casualidad. La causa de que existamos para preguntarnos si las leyes del universo son causales o casuales, es una casualidad. El hombre se engaña a sí mismo pensando que todos los hechos pretéritos son predecibles. El mundo sólo se comportará como nosotros creemos mientras estemos aquí para observarlo.

Introspectre dijo...

@anónimo, tu última frase me ha dado qué pensar. ¿El mundo se comporta como lo hace porque lo observamos? ¿No actuaría entonces como tal si no estuviéramos aquí? ¿Existe el Universo sólo en nuestra cabeza? ¿Las leyes físicas residen únicamente en la mente? Me cuesta creer que el Universo no se comporta por sí mismo cuando dos observadores (dos físicos, para el caso) ven el mismo comportamiento, aún mejor desde la teoría de la relatividad.

Anónimo dijo...

Buscamos patrones en la naturaleza, más tarde los extrapolamos al futuro, consideramos que son ciertos si se cumple nuestra predicción. No obstante nunca podremos hacer pruebas más allá del tiempo que existimos, más allá de lo que podemos percibir. Es cierto que se conoce el comportamiento de muchos más sucesos ahora, que hace unos años, no obstante cada vez es más frecuente el uso de ideas matemáticas (como "partícula virtual" ó "tiempo imaginario"), para explicar ciertas anomalías. El caso es que necesitamos partir de las ideas de otros para llegar más lejos, se van poniendo nombres a las cosas para cuantificar un efecto o una percepción. Luego resulta que necesariamente una partícula no tiene que existir para notar su interacción con otra, o por ejemplo el positrón puede viajar en dirección contraria en el tiempo a un electrón para ponerle un "signo +". ¿Qué sabemos hoy día que sea realmente tangible?, y ¿qué pertenece al mundo de las ideas?. En un acelerador de partículas suceden cosas que parecen convertir las ideas en algo tangible, pero ese acelerador se hizo a partir de las ideas de las que provienen las que estan por demostrar, por lo que está en su naturaleza corroborarlas. Stephen Hawking intentando demostrar (de forma teórica) que este universo siempre se comportaría igual, llegó a la conclusión de que ante un pasado finito el inicio nunca tenía lugar, o dicho de otro modo, el big bang no es el origen de todo ya que antes de este existía tiempo negativo y un universo simétrico al nuestro formado por antipartículas. De este modo el tiempo se extiende de forma infinita hacia el pasado. Se puede argumentar en contra o a favor de esta "hipótesis" y llegar a la misma conclusión: intentamos meter el mar en un cubo de agua.

Introspectre dijo...

@anonimo (¿eres el mismo que el primero?) Decías que "Buscamos patrones en la naturaleza, más tarde los extrapolamos al futuro, consideramos que son ciertos si se cumple nuestra predicción". Por nuestra propia naturaleza, por la forma en la que existimos y percibimos la "realidad", no podemos realizar deducciones puras. En Física, nuestras primeras teorías parten necesariamente de inducciones, de observaciones particulares que parecen cumplir cierto patrón repetitivo y que dan origen a una idea general. Comprobar que una deducción es correcta, que el paso de lo particular a lo general se ha dado correctamente, puede realizarse de varias formas, entre ellas aplicar la deducción a un caso particular, o derivar conclusiones lógicas de esa teoría para "predecir" la existencia de, por ejemplo, cierta partícula, llámese bosón de Higgs. Cuando Medelejev ordenó los átomos conocidos en su famosa tabla, fue capaz de predecir las propiedades químicas de los desconocidos. Es imposible encontrar una mejor manera de comprobar un concepto: la Naturaleza nos ofrece la respuesta que esperábamos. Como decía Einstein, la Naturaleza puede ser sutil, pero no maliciosa. En ese sentido, no podemos decir que conocemos las cosas por sí mismas, pero sí que nuestro modelo parece corresponder a la realidad. Desde luego que para un científico un caso particular que incumple una teoría puede ser una mala noticia, pero también es la puerta para crear un nuevo modelo que incluya los patrones anteriores, y consiga explicar el nuevo.

Luego comentas que "no obstante cada vez es más frecuente el uso de ideas matemáticas (como "partícula virtual" ó "tiempo imaginario"), para explicar ciertas anomalías". Como decía antes, los modelos son revisables, con tal de que expliquen lo que la teoría antigua explicaba, además de dar una explicación razonable a los nuevos casos (como hace por ejemplo la teoría de la relatividad de Einstein respecto a la teoría clásica newtoniana, donde ésta es un caso particular de aquella cuando la velocidad de los sistemas inerciales de referencia son muy pequeñas respecto a la velocidad de la luz). Sin embargo, el hecho de que se utilicen ciertos constructos matemáticos no significa que los físicos se están inventando nada. Los números complejos, por ejemplo, son tan "naturales" en el nivel cuántico como lo son los espacios vectoriales a nivel macroscópico. Es sólo que no percibimos los números complejos habitualmente en nuestra experiencia cotidiana (el término "número imaginario", aunque tiene su razón de ser, fue en mi opinión una mala elección; los números no son ni mucho menos habitantes propios de la imaginación de un científico). No es el caso de los números negativos, por ejemplo, sobre todo a la hora de ver nuestro saldo a fin de mes ;-)

No entendí muy bien a qué te refieres cuando dices que "se van poniendo nombres a las cosas para cuantificar un efecto o una percepción". En mi opinión, si le pones un nombre a algo, no lo cuantificas, sino que más bien lo cualificas. Mejor, lo clasificas.

Tampoco entendí qué quieres decir con que "una partícula no tiene que existir para notar su interacción con otra", y sobre todo, creo que no entendí para nada lo de que "el positrón puede viajar en dirección contraria en el tiempo a un electrón para ponerle un "signo +"). ¿Me puedes explicar?

Las respuestas a las dos preguntas que planteas, "¿Qué sabemos hoy día que sea realmente tangible?" y "¿qué pertenece al mundo de las ideas?". Creo que son relativamente fáciles de contestar, desde mi punto de vista. TODO pertenece al mundo de las ideas, por cuanto no podemos conocer una piedra haciendo que la piedra forme parte de nosotros, sino que creamos el concepto de piedra en nuestra mente. Con esto no digo ni mucho menos que las piedras SÓLO existan en la mente (no soy solipsista, ni mucho menos). La idea de piedra no nace espontáneamente en nuestra cabeza: es la observación de muchas piedras, la interacción con ellas de alguna forma (tacto, vista, olor...) lo que acaba creando el concepto ideal de piedra. Y me estoy desviando...

"En un acelerador de partículas suceden cosas que parecen convertir las ideas en algo tangible, pero ese acelerador se hizo a partir de las ideas de las que provienen las que estan por demostrar, por lo que está en su naturaleza corroborarlas". Estoy totalmente en desacuerdo. Un acelerador de partículas, como el ahora famoso LHC, no se construye para dar "tangibilidad" a una idea (¿qué es eso?), sino para corroborar una deducción lógica a partir de una teoría. La teoría cuántica predice la existencia del bosón de Higgs, "en teoría" el responsable de la "masificación" de la masa. El LHC se construyó para comprobar si la Naturaleza, como decía antes, nos ofrece la respuesta que esperamos, o si permanece siendo sutil. Estamos intentando confirmar si nuestro modelo mental de la realidad se corresponde con la realidad en sí, preguntándole directamente a la Naturaleza.

Respecto a los intentos de Stephen Hawking de demostrar de forma teórica que este universo siempre se comportaría igual (?), no acabo de enteder cómo llega a la conclusión de la existencia de un tiempo negativo, y por tanto de un tiempo infinito. La existencia de algo anterior al Big Bang está en mi opinión muy lejos de ser explicada, si acaso sea posible. Para desgracia nuestra estamos presos de nuestro Universo. Podemos imaginarnos que si el tiempo avanza hacia delante, porque el pasado queda detrás (¿de qué?), entonces podríamos recorrer mentalmente el tiempo hacia atrás hasta llegar al cero del tiempo (¿por qué escoger ese punto, y no otro anterior o posterior? ¿qué nos obliga a contar el tiempo desde ese punto en particular?). Y si hemos conseguido ir de 1000 a 100 y de 100 a 0, ¿por qué no vamos a poder ir del 0 al -100? Porque las leyes físicas, y el espacio-tiempo en ese punto no siguen las mismas leyes de la física que en el resto del Universo, porque son puntos de singularidad, o singularidades, de los que no sabemos nada (y en mi opinión, de los que NUNCA sabremos nada, pero esto es sólo una intuición, quizá equivocada). La referencia a esta "existencia anterior a la existencia" me suena a creacionismo (perdóname si no es así). La referencia al vano intento de meter al mar en un cubo de agua es desde luego religiosa. Ventajas de haber estudiado con PP. Agustinos. ¿Me equivoco?